Corazón entendido

Da pues a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo” 1 Reyes 3:9

El Rey Salomón, supo que pedir para gobernar a la nación, era una tarea difícil pero no imposible y que mejor manera de gobernar sino con sabiduría e inteligencia para comprender las necesidades tanto mediatas como inmediatas de la nación.

Pero en honor a la verdad esto no solo es aplicable a una tarea de gobernar; sino, es de suma importancia en nuestras relaciones interpersonales; ya que son a este nivel donde se hace claramente necesario tener un corazón entendido o dicho de otra manera un buen trato o tacto para tratar asuntos o situaciones delicadas diariamente.

Cuantos de los que leen se han topado con una situación que requiere un buen tacto o sabiduría para actuar o responder; ya que, en un descontrol o arrebato la situación se ha puesto peor. Un corazón entendido; se requiere cada día en el Hogar, con los hijos, con la esposa, el esposo, con el vecino, o en el trabajo.

En verdad pueden ser diferentes los escenarios, pero un solo requerimiento un corazón entendido para diferenciar entre lo bueno y lo malo, y eso solo viene de Dios; es pidiéndolo en oración y búsqueda que lo podemos obtener.

Padre, Madre, Esposo, Esposa, Hijo, Empleado, Estudiante… o cualquiera que lees estas líneas, cuando ya lo hemos intentado todo, siempre hay un lugar a donde ir, y pedir un corazón entendido; y es En la presencia de Dios, ahí lo encontró Salomón y de seguro también tú.

Del escritorio del pastor. 

Desde Sonsonate en El Salvador, tierra de bendición para las naciones