El rapto de la Iglesia

«He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados» (1 Corintios 15:51,52)
Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor» (1 Tesalonicenses 4:13 al 17)

Uno de los acontecimientos debatidos por muchos y por otros detractores hasta ridiculizado, es el rapto o arrebatamiento; pero la Biblia y muchos de sus escritores tocan el tema con gran convicción. Debo aclarar que hay una diferencia entre la Segunda Venida visible de Cristo a la tierra y el rapto (arrebatamiento.)

En la Segunda Venida visible del Señor, Él derrotará al Anticristo en el Armagedón, para luego gobernar en la tierra por mil años. (Zacarías 12:8-11; Apocalipsis 19:11-16) Todos sabemos que la Segunda Venida Visible de Jesucristo a la tierra será después de la terrible Gran Tribulación, que durará 7 años, y esto es conocido por la profecía de la semana setenta de Daniel.

En el arrebatamiento suena la trompeta Cristo rapta a su iglesia al cielo; los muertos en Cristo son resucitados, transformando el cuerpo corruptible a uno incorruptible, se recibe a Cristo en las nubes y 7 años después, el vuelve a la tierra por segunda vez con todo su poder y gloria (Mateo 24:30.)

Para nuestra edificación debo CITAR las palabras de Pablo: «Hermanos no queremos que os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza»; sino, gocémonos que pronto…

EL QUE HA DE VENIR VENDRA Y NO TARDARA.

“Hermanos no queremos que os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza”

Del escritorio del pastor

Desde Sonsonate en El Salvador, tierra de bendición para las naciones